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domingo, 11 de diciembre de 2016

No entiendo la vida sin ellos.

La mayoría de los libros de historia no se hubieran podido escribir sin su presencia, y contar un relato histórico dejando al lado a estos protagonistas dejaría sin duda una narración insípida y sin contenido solido que la sustente. El ejército es, y ha sido el eslabón más alto en el que el hombre ha podido transformarse, las estrategias, las Artes Marciales, el armamento y la disciplina ante la posibilidad de perder la vida es sin duda la máxima expresión a la que un pueblo puede llegar, sus héroes son hijos, hermanos, padres y madres de las personas que lo componen, y sentirse orgulloso de quiénes son tus amigos y familiares te da tranquilidad y paz. 

Pero los tiempos que hoy vivimos son sin duda escalofriantes, pues el armamento al que han podido tener acceso algunos ejércitos han creado muchas desigualdades, y no siempre han ofrecido el servicio al pueblo, sino más bien han ido decantándose por unos amos, que si bien merecen un adjetivo que los definan con sinceridad es el de “corruptos”, ya que sus acciones han ido más encaminadas al ataque y la invasión, que a la defensa y la protección, y tal como parecen actuar algunos países, sus ejércitos y los hombres que lo forman terminaran trabajando para el que pueda pagar sus nóminas. Si los países se siguen endeudándose, y sus instituciones siguen aumentando los números rojos por la mala gestión de sus respectivos gobiernos, las fuerza armadas terminaran trabajando para cualquiera, y con seguridad para el capital privado. “La corrupción en la política no es el que unos pocos se llenen los bolsillos, sino lo que son capaces de permitir a otros para poder llenarlos”

El ejercito en un Sistema justo tendría mucho más trabajo del que tiene ahora, y no sería solo el de empuñar un arma, que también es necesario, sino la de proteger y reparar errores que se cometerán si la humanidad quiere salir y explorar el Universo, ya que la producción y la contaminación irían de la mano, pero si uno de los valores de las fuerzas armadas es la protección, la contaminación se convertiría en un enemigo al que abría que exterminar. La creación de una gran ciudad en medio del Sahara cercaría toda insensatez, residuos y humos serian controlados, el aprovisionamiento de agua a través de ríos artificiales proporcionaría el abastecimiento necesario y una vía fluvial rápida que podría servir para dar vida y frescura a la zona, donde los alimentos sean suministrado y proporcionado por los hombres que lo producen, conseguir así uno de los principales objetivos del nuevo sistema 0% de paro. Una ciudad capaz de producir todo lo necesario que la humanidad necesita para su expansión, es una apuesta grande, pero menos complejo que el futuro que nos ofrecen, enfocar a las fuerzas armadas en un proyecto lógico a largo plazo es sin duda preparar una excursión con profesionales. El transporte, el control y seguimiento de los alimentos preservando su crecimiento natural sin intervención química o transgénica, la educación y la escolarización de todos los niños con una idea clara de lo que tenemos y queremos ser, las escuelas podrían estar abiertas los 365 días al año para atender las denuncias y dar cobijo al huérfano, la extracción de las materias primas y la gestión correcta de todos los recursos, la descontaminación del planeta y todos los residuos  que se han ido vertiendo sin control de estos últimos años, su labor podría ser enfocada al trabajo por objetivos ambiciosos demandados por el pueblo, que a los objetivos que estamos acostumbrados a verles hacer para los corruptos, todos los hombres nacerían siendo parte del sistema aun cuando sus oficios sea el de campesino, minero, pescador y obrero ya que las dificultades que podrían surgir desde un planteamiento común serian mínimas, pues estarían en régimen de demandadas por estrategias de crecimiento y no por las especulaciones de los mercados financieros.

Imaginemos una ciudad donde el enfoque de la producción sea para un único cliente, y este cliente sepa que trabajar a dos velocidades da la tranquilidad al sector que abastece de comida a la ciudad, el ganadero y el agricultor tendrían la vida asegurada y podría mantener un trabajo digno y con ganancias vendiendo su producto. Porque hoy son los ancianos, el padre, la madre soltera y el enfermo los que tienen que salvar la economía de unos gobiernos corruptos y no se lo merecen. Y Quizás sea así, porque tener a los hombres encargándose de las cosas de los hombres no sería la opción más adecuada para los especuladores.


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