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jueves, 13 de octubre de 2016

Las cosas en su sitio

Esconder la cabeza como avestruces en el suelo cuando hay algún problema no es solución, quizás si para unos pájaros con la cabeza pequeña y un gran cuerpo, pero para las personas que forman una sociedad no creo que sea un buen refugio enterrarse. La política en este país ha escogido una dirección equivocada, y para vender titulares y conseguir seguidores tiene que inventar cosas, y casos, y a nosotros por desgracia nos obligan a seguirles el juego. La retirada de monumentos es como levantar la alfombra y querer esconder lo barrido, una tendencia muy común que utilizan los guarros, yo no creo que eso sea lo correcto, pues tener la historia cerca quizás nos valga para no volver a cometer los mismos errores.  

 Colon está bien donde esta, y monumentos y placas de la dictadura están bien donde están, lo que no está bien y habría que cambiar, si o si, son a los personajes que quieren hacer leña del árbol caído, como políticos y demás chalaos oportunistas que se dedican a enarbolar banderas para desviarnos del camino correcto.
La historia es la que es, más nos pese no se podrá cambiar nunca, el bombardeo de los Nazis en  Guernica, el derrocamiento de un gobierno legitimo por los golpistas, como los atroces asesinatos que se cometieron en la Guerra civil, y en la posguerra tienen que seguir recordándose, y la mejor manera es estudiándola y enfrentándose a ese capítulo de la historia de España como lo que es, una realidad vivida, y solo así se conseguirá ver lo que está ocurriendo hoy, y lo que nos están haciendo un puñado de parásitos que se han apropiado de las instituciones, y de los poderes del estado; pésimos ladrones,  pero verdaderos sinvergüenzas que quieren hacernos creer que todos somos iguales que ellos, y que dicen que están, porque si no son ellos los que nos roban serán otros, insinuado que no hay nadie decente en este país ¡Gentuza! Eso es lo que son.

Las tendencias políticas no son más que instrumentos para hacer funcionar una sociedad con unas características concretas, pero a medida que la sociedad cambia, también cambian esas tendencias, y si la política no acompaña a esos cambios que exige la población, se convierten en carencias que terminan provocando acontecimientos por no encontrar soluciones a la altura de las circunstancias, por eso en muchos capítulos de la historia, no solo de este país, sino de muchos otros, se ha dado el mismo patrón, los gobernantes no avanzan y hacen oídos sordos a las exigencias de la población, ya sea porque una vez conseguida una posición cómoda y bien remunerada han dejado de trabajar para el pueblo, o por no saber más, y no querer abandonar dichas posiciones; buscan mantenerse por encima de todos sin importarles más que seguir disfrutando de los privilegios que da el poder. Y eso no es deber de nadie más, que el deber que tiene el pueblo como pueblo para  elegir a quien quiere que le gobierne, pues el creer que las tendencias políticas puede ser la solución es tropezar con la misma piedra, ya  que las exigencias de hoy pueden distar mucho de las exigencias de mañana; así que bajo mi punto de vista los apropiados para corregir dichas demandas no son esos vendedores de imagen que estamos acostumbrados a ver, y que nos dicen lo que queremos escuchar, sino hombres que se hayan preparado para ese cometido, y que salvo enfermedad que le impida realizar su función, sea el que lleve a un país, con la supervisión de sus propios compañeros, pues para algunas personas los valores como la honradez, la lealtad y el amor están por encima de lo mundano.

Buscar un pastor bueno, porque ovejas seréis siempre.

1 comentario:

  1. Excelente artículo! Expresa el sentir de muchos. La política ha caído en un letargo del que se está aprovechando el populismo para provocar el caos.

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